1.- Crea expectativas irreales y creencias erróneas sobre la sexualidad
La pornografía, como fuente de aprendizaje, favorece la desinformación en cuestión de sexualidad.
2.- Normaliza y favorece la violencia sexual
El consumo de pornografía en adolescentes se relaciona con un aumento de estereotipos de género, la normalización del sexismo y la imitación de prácticas, creencias y actitudes violentas en la sexualidad. También se relaciona con el abuso físico y verbal en las relaciones de pareja.
3.- Aumenta las conductas sexuales de riesgo
El consumo de pornografía se relaciona con un mayor uso irresponsable del preservativo, la búsqueda de relaciones sexuales bajo los efectos de sustancias y el consumo de prostitución.
4.- Internet se adueña de tu privacidad
La pornografía se paga con tus datos. Los datos personales tienen valor para quienes quieren localizar menores, acceder a ellos, conocer sus debilidades, volverlos adictos y manipularlos.
5.- Afecta a la satisfacción sexual
Se relaciona con una sexualidad menos íntima y más impersonal. Favorece problemas sexuales en la excitación, el deseo y el orgasmo. Daña la autoestima sexual y se relaciona con un sexo menos placentero en la edad adulta.
6.- Puede producir problemas en las relaciones de pareja
Se relaciona con la promiscuidad sexual, la infidelidad, un mayor número de parejas sexuales y una iniciación temprana al sexo.
7.- Aumenta los niveles de soledad en adolescentes
El consumo de pornografía favorece el aislamiento y la disminución de actividades sociales en adolescentes.
8.- Deterioro a nivel neurobiológico
Afecta a la corteza prefrontal, al sistema de recompensa, a las neuronas espejo y a diferentes áreas relacionadas con el control de los impulsos y la toma de decisiones.
9.- Afecta al rendimiento académico
El uso frecuente de la pornografía se relaciona con un deterioro en la capacidad de atención, la memoria procedimental y la capacidad de organización y planificación.
10.- Se puede convertir en adicción
El uso esporádico puede convertirse en un comportamiento adictivo, caracterizado por tolerancia, dependencia, falta de control, abstinencia, regulación disfuncional de las emociones con la pornografía, conflictos en diferentes áreas de la vida y necesidad de consumo frecuente.
Fuente: infocop.es


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